LA CAPITULACIÓN

 

¨...al Nuevo Orden entraremos inermes,
con las manos en la nuca, caminando de rodillas
y ninguna duda, seremos pobres
dependientes y excluídos...¨
(Cnel.Mohame Alí Seineldin, Agosto 7 de 1991.)

Amigos:

Todos hemos recibido la convocatoria a la Plaza de Mayo para pasado mañana.

Creo que cualquiera que lea este correo, estará conteste que la Cita no sólo es un compromiso cívico.

Es una obligación moral inexcusable.

También tomo nota, que muchos, por distintas circunstancias, optarán por seguir las alternativas de ésto, que no es otra cosa que un desafío, en sus casas, ó departiéndo en familia, ó entre amigos en algún bar.

Para los que tomen la opción de inasistencia, sepan que este estado enervante de cosas, como la lujuria más abyecta de la que jamás hemos tenido noticias, tiene a los K como autores mediáticos.

Pero existen quienes tienen una responsabilidad más directa:

Los que desisten de participar.

Son los mismos que tienen anudada la idea, de total no pasará nada...

La que se aproxima no deberá ser una marcha como las anteriores.

Porque en ésas, las pretéritas el número fue insuficiente.

En todas ellas.

La del Campo, en las inmediaciónes del monumento a los Españoles, fue un paseo.

Las mujeres, ataviadas con sombreros y mucha elegancia.

Los hombres no fueron menos que ellas.

No había olor a sudor.

A todas luces, una tilinguería.

Ésta debe marcar otro tono.

Debemos forzarlos a capitular a estos ácratas.

Exhibámosles cuerdas, sí las de colgar.

Que sepan de una vez y para siempre, que deben entregar el poder.

¿A quien?

A la Asamblea Legislativa.

Obliguémoslos a que la convoquen, no para tratar el anticipo electoral.

Que sea para que entreguen los cargos

Incondicionalmente.

Y para no torcer la voluntad popular, que sea un Cabildo Abierto.

Pero que los oidores, seamos todos los Argentinos, y no un puñado de privilegiados.

Para que no se sientan sólos, debemos rodear también a los legisladores.

Evitemos otro 2001, con cinco palurdos de presidentes en una semana.

Debemos voltear las bambalinas del Parlamento.

No permitir más "trenzas".

Los boludos tendrán que despabilarse.

Ya no hay más espacio.

El poco que aún queda lo está ocupándo el narcotráfico K, nudo gordiano de todo el récord de criminalidad que ya es asfixiánte.

Las próximas electorales, si es que hay márgen para ellas, deberán ser para elegir un nuevo gobierno.

Procuren grabarse este concepto: Estos K se mantienen exclusivamente por nuestra inercia.

El tiempo se ha agotado.

Amigos: El momento ha llegado.