PARA QUE SIRVE EL BANCO MUNDIAL?

por Diego Urioste


El Banco Mundial fue creado en 1944 durante las negociaciones previas al término de la Segunda Guerra Mundial. El objetivo principal de este organismo era la reducción de la pobreza mediante préstamos de bajo interés, créditos sin intereses a nivel bancario y diversos apoyos económicos a las naciones en desarrollo. El BM tiene oficinas en 109 países y más de 10.000 trabajadores distribuidos en los distintos organismos integrantes del Grupo del Banco Mundial, principalmente de fomento, finanzas, créditos e inversiones. Los escándalos del último presidente Wolfowitz han puesto en evidencia al Banco Mundial. Sin embargo estas críticas se han centrado más en la figura de Wolfowitz que en un análisis profundo de la propia existencia del Banco Mundial y su gestión durante más de medio siglo.

Paul Wolfowitz asumió la presidencia del Banco Mundial en el 2005. Dos años después sus prácticas corruptas le han llevado a dimitir públicamente. En sólo dos años ha ganado casi un millón de dólares, entre su salario -407.000 dólares- y diferentes bonus y suplementos que duplican su sueldo. Pese a haberse probado su comportamiento ilícito, Wolfowitz cobrará una pensión vitalicia extraordinariamente elevada. Sumas astronómicas que sorprenden y deberían preocupar, puesto que se supone que el Banco Mundial es la principal agencia de lucha contra la pobreza en el mundo. Pero el actual presidente no es un caso particular dentro del organismo internacional, ni mucho menos el peor caso de corrupción del Banco Mundial. Es la punta del iceberg de un entramado de poder económico desestabilizador.

Wolfowitz, antes de entrar a formar parte del BM, fue subsecretario de Defensa y miembro del equipo que en el 2000 diseñó la política exterior de George Bush junto a Condoleezza Rice, Colin Powell, Richard Armtiage y Robert Zoellick. Política bélica de ocupación, expolio de algunas de las zonas petrolíferas más importantes y usurpación sistemática de los recursos naturales de distintos países del mundo: un currículum poco coherente para la dirección de un organismo solidario donde se maneja dinero público de más de 100 países de todo el mundo. Sin embargo fue designado por EEUU para ocupar ese cargo, lo cual es prueba evidente de los verdaderos intereses norteamericanos en el mundo. Durante los dos años que estuvo al frente Wolfowitz se forzaron ciertas reformas que pueden arrojar luz sobre el servicio que ha prestado el Banco Mundial a las élites políticas y económicas del mundo: moderación salarial del funcionariado, vinculación especulativa de los salarios a la productividad, el abandono de las negociaciones colectivas y la introducción de elementos de mercado en los sistemas de sanidad y pensiones, entre otros. Así mismo supuso un gran apoyo a la invasión de Iraq y una plataforma eficiente para la asignación legal del expolio iraquí y el negocio de su reconstrucción.

Así mismo el BM ha financiado proyectos que han provocado daños medioambientales catastróficos como la presa Sardar Sarovar de la India, que provocó la migración de 240.000 habitantes, la desforestación parcial de la selva tropical brasileña o la construcción de 12 minas de carbón que obligó a reubicar a más de 300.000 indios a tierras más pobres. Además ha favorecido los intereses de los países más ricos facilitando la exportación de residuos tóxicos o la reubicación de industrias contaminantes en los países en vías de desarrollo.

Sin embargo, nada de esto ha trascendido a la opinión pública. El affaire Wolfowitz fue filtrado porque así convenía a los intereses de Francia, Alemania e Inglaterra en un intento de cambiar la balanza de poder del organismo financiero mundial, mostrando al mundo una insignificante noticia sobre la subida ilícita salarial y puesta en nómina de la mujer de Wolfowitz. Paralelamente, a través de los distintos lobbys informativos, censuran las noticias sobre los grandes escándalos del Banco Mundial causados por sus políticas neoliberales, dónde más que reducir la pobreza en el planeta incrementaron las riquezas de los de siempre a costa de la explotación y miseria de los más desfavorecidos.