Uruguay : Cambiar de gobierno

 

Los trabajadores uruguayos asisten día a día a nuevos desencantos. Su gobierno, de izquierda,  no para de tomar medidas antipopulares desde que asumió el poder en marzo de este año. Veamos algunos ejemplos: 

1.-El tarifazo del 10 % en los servicios públicos (luz, agua y combustible), muy por encima de los índices inflacionarios. Sigue el criterio de los gobiernos blancos y colorados de aumentar las tarifas públicas a fin de recaudar más dinero para el pago de la deuda externa.
2.-No habrá aumento de jubilaciones y salarios en lo inmediato, postergando el reclamo de los sindicatos y organizaciones de jubilados. El FMI solo permite para este año un alza del 7%.
3.-El mantenimiento del presupuesto estatal heredado de la administración anterior y el recorte del 10% en inversiones del Estado. Sólo en viviendas se gastarán 140 millones de dólares menos, lo que significa que no se construirán unas 10 mil viviendas.
4.-Se destinan 60 millones de dólares a salvar a otro banco que se cae (COFAC).
5.-Se aplicará una política de máxima austeridad para conseguir un superávit fiscal de 500 millones de dólares, que se convertirá en un déficit del 1.8 % del PBI tras pagar los intereses de la deuda externa. 

Con estos pocos datos comprendemos la desazón que deben compartir los orientales que pensaban que con el Frente Amplio en el gobierno se iba a poner proa hacia otro Uruguay, donde no mandaran los burgueses locales asociados al capital extranjero.  Destruyeron las ilusiones de generaciones de socialistas, comunistas, tupamaros y otros militantes que pensaron que éste sería la herramienta idónea para encaminar la revolución en el país. Ahora, toda la izquierda se da cuenta que sus dirigentes "salvadores" son una manga de corruptos inmundos. Ahora, toda la izquierda entiende que ese socialismo no es el camino para la verdadera revolución nacional. 

El ministro de economía Danilo Astori afirmaba en los años 80: “La deuda externa no se puede pagar. Este debería ser al mismo tiempo el primer reconocimiento y la primera afirmación”. En el 2005 mucha agua ha pasado bajo el puente y hoy nos aconseja honrar los compromisos externos. Lo mismo nos aconsejan los otrora guerrilleros del MLN, Mújica y Fernández Huidobro.Y diversos dirigentes del Partido Comunista Uruguayo y del Partido Socialista. Ahora el pueblo uruguayo ve perfectamente cómo los "revolucionarios" de otras épocas son más burgueses que los burgueses del Partido Colorado y del Partido Blanco. Más de lo mismo. Y esa experiencia la podemos ver en otros países con sus gobiernos  "socialistas": Chile con Lagos y Brasil con Lula. Toda esa izquierda se sacó la máscara y ahora, solamente ahora, esos pueblos comprueban la gran mentira

En el plano de la diplomacia uruguaya, el vasallaje se manifiesta del mismo modo que en el plano económico: envío de tropas a Haití, aceptación del tratado de inversiones con USA, aceptación de una acuerdo entre las fuerzas armadas locales con las yanquis, etc.

El tema del agua

En las pasadas elecciones más del 60% del electorado votó porque el agua debiera ser explotada únicamente por el Estado. Vázquez y su ministro neoliberal dijeron que esta reforma constitucional no es retroactiva, burlándose de la voluntad de la mayoría del pueblo. Se mantendrán las concesiones hechas en el pasado. 

La comisión en Defensa del Agua y de la Vida llamó a desconocer el decreto presidencial y organizó un acto público de repudio en la Plaza Libertad. Allí el pueblo se manifestó para que el gobierno deba rendir cuentas al pueblo y no al todopoderoso dios Mercado. Allí se afirmó que la voluntad popular no se interpreta sino que debe ser cumplida. La resistencia comienza a despuntar. También aquí se repudió la decisión gubernamental de avalar la instalación de 2 plantas de celulosa en Río Negro (una de capital finlandés y la otra española), que son muy resistidas por los habitantes de las dos orillas por el impacto medioambiental que acarrearían según opinan los expertos en temas ecológicos.

Se impone un cambio: que se vayan !

El pueblo uruguayo ve con gran preocupación el desarrollo de estos acontecimientos. Es necesario que la población se unifiquen en un gran movimiento e intenten cambiar el rumbo procapitalista que, en los hechos, es una continuidad de la política seguida por los gobiernos anteriores. Se debe exigir la renuncia de todo el gobierno. Ya demostraron en estos pocos meses de desgobierno que además de ser mentirosos y no cumplir con las promesas de campaña, no tienen idea de cómo dirigir una Nación. 

Un Uruguay nacionalista, es la única salida para que la decadencia no continúe y para que miles de sus hijos no deban emigrar en busca de nuevos horizontes, como ocurre hoy en día.

Luis Gimenez  (Uruguay)